Escrito por Argelia Arguedas
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11 de Agosto de 2009



Esta es la típica pregunta que todo propietario de un perro se hace alguna vez. “¿Por qué si le doy bien de comer a mi perrito y hasta le sirvo más de lo que dice en el empaque de su alimento, me sigue viendo con esa cara de muerto de hambre?”
Al parecer, la respuesta puede encontrarse en los orígenes mismos del perro. Como sabemos, el perro desciende del lobo y los lobos cazan para obtener su alimento, al igual que lo siguen haciendo los perros salvajes hoy en día. Pero lo que quizás nadie nos había dicho sobre el lobo, es que no siempre sus cacerías son exitosas, pues por lo general pasan 4 ó 5 días sin comer hasta que vuelven a tener una cacería exitosa que les permita saciar su hambre.
Este mismo instinto de supervivencia lo siguen cargando nuestros perros domésticos. Es como si una vocecita en su interior les dijera: “¡Trata de comer lo más que puedas! Porque mañana no sabemos si habrá comida o no.” Y para tal efecto, nuestros perros han desarrollado una herramienta muy eficaz llamada: “Chantaje”. Se nos quedan viendo con esa carita tan tierna que parece decirnos: “Lo que me serviste no fue suficiente, podrías darme más por fa, por fa, y te lo voy agradecer aun más si fueras tan amable de darme de eso tan rico que tú estás comiendo.”
Sin embargo, es muy importante que recordemos que todo este chantajeque nuestro perro nos hace está obedeciendo a un instinto que ha hecho que él sobreviva, como una especie exitosa por miles y miles de años, pero que no significa que en verdad él esté mal alimentado. De hecho, nosotros podríamos pensar que está bien que Rufo tenga uno o dos kilos de más, pero la realidad es, que cada kilo de sobrepeso en un perro sería comparable a 7 kilos en el humano; por lo tanto esos 2 kilitos extras que tiene Rufo vendrían siendo el equivalente a 14 kilos de sobrepeso que se resienten en sus articulaciones, hígado, corazón, metabolismo y un sin fin de padecimientos que podrían mermar significativamente la calidad de vida de nuestro mejor amigo.
Por eso es importante darle a nuestro perro un alimento completo y balanceado y seguir cuidadosamente las instrucciones del empaque en cuanto a la cantidad de alimento que realmente requiere nuestro perro. Además, sí queremos que se sienta más lleno; podemos mezclar su alimento seco con la variedad de sobres y latas que tiene el mercado, ya que si el perro percibe su alimento más acuoso y menos seco, la sensación de saciedad será mayor, y tú percibirás que tu perro está más lleno y más feliz.